Los nuevos porros de la UAT: Geño, Boby, La Chulada, La Galga, Abelardo “Lalo” Fitzmaurice

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Con muy malos augurios llegamos al relevo formal de mando en la rectoría de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. El protocolo sucesorio se lleva a cabo un mes antes de que el rector electo, José Andrés Suárez, ejerza plenamente las facultades y cumpla con las obligaciones que aún tiene el C.P. Enrique Carlos Etienne.

La “fauna” que acompaña al futuro rector, los que han sido sus aliados y quienes llegaron como avanzada de los que realmente mandan en la UAT, no son sujetos de los que puedan esperarse cosas positivas para el alma mater de los tamaulipecos.

Personajes ligados al ex gobernador Eugenio Hernández Flores, ocupan hoy importantes cargos en la estructura de poder de la casa de estudios: la Secretaría de Finanzas, la de Administración y la Secretaría Técnica, están en manos de individuos que son familiares de quien fuera Secretario privado del hoy huésped distinguido del penal de Tamatán.

Por su vínculo con el grupo del palacio de gobierno, se espera que crezca la influencia de Víctor Hugo Guerra, el Secretario de Administración que busca ascender a la Secretaría General de la Autónoma de Tamaulipas.
Sin el mínimo antecedente laboral en el ámbito académico, Víctor Hugo “La Chulada” Guerra, causa alta en la nómina universitaria, convocado por la pandilla de los geñistas que vieron en el reynosense, el puente con las nuevas autoridades y la posibilidad de seguir en la alta burocracia.

“La Chulada” Guerra es priista, en algún tiempo cercano a Oscar Luebbert, con quien fue Subdirector de Tránsito. Trabajó también en Alcoholes. Antes de ingresar a la UAT, era colaborador del Boby Hernández Báez, en la Delegación estatal del IMSS.

El Boby ha sido por mucho tiempo “operador” de los negocios turbios y movidas chuecas de Eugenio Hernández. Lo fue como gobernador y lo sigue siendo como ex gobernador. Amigos muy cercanos al difunto Rodolfo Torre, aseguran que si encuentran irregularidades y hay algo turbio, -como en efecto lo hubo-, en la Secretaría de Salud, del tiempo en que Rodolfo fue Secretario, lo que se encuentre, es responsabilidad del Boby Hernández, quien estaba a cargo de los negocios chuecos y las tranzas.

Por la fama del Boby Hernández, jefe anterior del ahora Secretario de Administración de la UAT, Víctor Hugo “La Chulada” Guerra, es que nadie se muestra sorprendido al leer que detectaron un cargamento millonario de droga en un vehículo rotulado con logos y razón social del IMSS.

El Boby Hernández ya era Delegado estatal del IMSS; y “La Chulada” su colaborador, cuando circuló una denuncia por el requerimiento de dinero, de “moches” y comisiones en el IMSS, para fondear la campaña de Baltazar Hinojosa Ochoa al gobierno de Tamaulipas.

Boby Hernández es también el propietario de cientos de taxis que circulan en la ciudad de Reynosa

Esa pandilla comandada por el Geño Hernández y sus discípulos “Coche” y “Boby” Hernández, están a punto de tomar por asalto a la Universidad Autónoma de Tamaulipas.

Otro geñista que se apresta a meterle mano al botín de la UAT, una vez más, es el alter ego del futuro Rector, Andrés Suarez, el compadre preferido, el muy cercano cómplice, Abelardo Saldívar Fitzmaurice, actual Delegado de la CONAFOR.

Este sujeto que integra la muy selecta cofradía geñista que acapara las delegaciones del gobierno federal en el estado, es uno de los más cercanos al “Flaco” Suárez. Mientras Suárez fue Director de la Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa – Rodhe, antes Facultad de Agroindustrias, Saldívar (ex cercano colaborador del ultrageñista Alfredo González Fernández en la Secretaría de Desarrollo Económico), desde la estructura de mando de la “investigación científica” en el Campus Victoria, fue determinante en el regenteo del alquiler de siglas universitarias a organismos públicos descentralizados de la administración federal, incluido PEMEX; que en este caso concreto se realizó a través del ente creado ex profeso cuyas siglas son CEPRODES, Centro de Proyectos Estratégicos para el Desarrollo Sustentable.

A los reclamos que se acumularon contra PEMEX por la desatención y la marginación de los beneficios de la explotación de los hidrocarburos que hacían las comunidades donde hay energéticos, Petróleos Mexicanos respondió con el mecanismo de otorgar contratos a las instituciones de educación superior para realizar estudios y trabajos diversos. Este mecanismo nació muerto, muy pronto se corrompió y degeneró en el simple alquiler de las siglas que beneficiaba solo a unos cuantos, no así a la institución arrendataria de las siglas, ni a la comunidad universitaria. Nunca se cumplió con la transferencia de tecnología, fomento a la investigación, capacitación de alto nivel, entrenamiento para la vida productiva y aportes económicos para la universidad. Ese modelo harto lucrativo para unos cuantos, lo concibió, junto con Suárez, el citado Saldívar Fitzmaurice, de quien se sospecha adjudica, desde la CONAFOR estatal, estudios técnicos a despachos donde al
parecer tiene intereses.

A la luz de esta información que les comparto, no resulta lógico esperar que las cosas mejoren en la UAT, al contrario, con la puerta abierta para que encuentre refugio la pandilla que le ayudó a Eugenio Hernández a saquear el estado, el pronóstico es aterrador.

Tiene la palabra la comunidad universitaria

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